Investigando sobre la Valencia del siglo XVII me encontré casi por casualidad con una curiosa y magnífica historia a caballo entre la historia de Valencia y la bibliografía de la época y, por qué no decirlo, una trama de misterio y culto y amor por los libros. Y un mapa, concretamente el mapa de la Contribución de Valencia y un nombre, el de un tal Ascensi Duart.
Como todo trabajo literario, el primer paso es documentarse sobre el contexto histórico, sociológico y cotidiano a través de cuantas más fuentes y más fiables, mejor. Fue al ahondar en estas fuentes cuando tropecé casi sin quererlo con mucho más de lo que buscaba. Mi historia empezaba a escribirse sola.
Estas fuentes exploraban la historia cartográfica y gremial de Valencia, centrándose principalmente en la figura de Ascensi Duart y su papel en la edición del mapa de la Contribución de Valencia (1695).
El artículo principal reconstruye la trayectoria de Duart como librero, mercader y funcionario municipal, aclarando errores históricos sobre la autoría y datación de las planchas del jesuita Francisco Antonio Cassaus.
Complementariamente, los textos describen la relevancia de archivos locales como el Archivo del Reino de Valencia para la investigación de documentos inéditos. Por otro lado, se detalla la evolución del Colegio del Arte Mayor de la Seda, resaltando su impacto económico y social desde el siglo XV.
En conjunto, los materiales ofrecen una visión profunda del patrimonio documental valenciano y de los personajes que impulsaron la cultura técnica de la época.
Ascensi Duart
- Responsabilidad técnica y financiera: Duart fue el encargado de gestionar el proceso de impresión. Documentos del Arxiu Històric Municipal de València detallan varios pagos realizados a su nombre por el coste del papel y la tirada de copias, así como por el trabajo de abrir la lámina del mapa. En total, se estima que cobró entre 60 y 95 libras valencianas por estas tareas.
- Gestión de la producción: Mientras que Cassaus fue el autor de la delineación y Miguel Sacristán el calderero que realizó las planchas físicas, Duart coordinó la edición final. Se baraja la posibilidad de que fuera también el tipógrafo, utilizando quizás un pequeño taller en su propio domicilio.
- Distribución: Es muy probable que Duart actuara también como distribuidor de la obra desde su casa en la desaparecida plaza de Vilarrasa. Este era un proceder habitual entre los editores de mapas del siglo XVII.
- Vínculos institucionales y profesionales: Su elección como editor no fue casual; Duart era un librero de prestigio con fuertes vínculos con el gobierno municipal, donde ocupó cargos como recaudador de impuestos y cajero de la Nova Taula de Canvis. Además, ya tenía experiencia editando otras obras para los jesuitas, como libros de Francisco Núñez de Cepeda (1689) y Francisco Garau (1690), lo que probablemente facilitó su contacto con Cassaus.
Un error en la fecha del mapa
- Autoría del error: Las investigaciones sugieren que el responsable del error fue el calderero Miguel Sacristán, quien fue el encargado de realizar las planchas físicas del mapa y cobró por dicho trabajo catorce libras y doce sueldos valencianos.
- Confirmación del error: A pesar de la cifra que figura en la cartela, historiadores como Francisco Xavier Borrull ya constataron en 1831 que la fecha real era 1695. Además, el mapa incluye elementos y dedicatorias a jurados de la ciudad que ejercieron sus cargos a finales del siglo XVII.
- Consecuencias historiográficas: Este fallo de impresión en las planchas despistó a muchos investigadores posteriores, provocando que se buscara información sobre el editor Ascensi Duart en el siglo XVI, una centuria a la que nunca perteneció, ya que su actividad documentada se sitúa en la década de 1690.
